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6. Tu lado malo a veces no es tan malo y verás por qué

Actualizado: 3 may 2021

¿Cuántas veces te has sentido mal contigo mismo y te criticas porque tienes una parte de ti "mala" que no te gusta? Bueno primero que nada, no eres el único y segundo, eso tampoco significa que sea precisamente algo malo.



Después de haber coacheado a bastante gente durante varios años y aprendido de cada uno de ellos todos los días; entendí que todos en algún momento nos sentimos mal con quienes somos porque o nos fallamos a nosotros mismos o a la gente de nuestro alrededor, y la verdad es que nunca nadie nos enseño a lidiar con eso, ni siquiera a comunicar lo que sentimos y terminamos escondiéndolo dentro de una cajita que con el tiempo explota como la caja de pandora; dañando a todos los que están cerca de nosotros, produciendo arrepentimiento, culpa, miedo dentro de nosotros.


Yo aprendí una lección muy grande apenas el año pasado, una que si hubiera aprendido mucho antes, me hubiera ahorrado unos cuantos disgustos...



Te cuento, unos años atrás siempre buscaba agradarle a la gente. Siempre queriendo ser señorita perfecta para cualquiera que me conociera porque eso evitaba tener problemas con ellos y los hacía sentir feliz. En pocas palabras; terminaba siendo muy complaciente con ellos al punto de convertirme en alguien que no era para que ellos fueran felices. Si afortunadamente no te has puesto en ese lugar, debes saber que es un trabajo desgastante estar pensando en cómo se sentirá la otra persona si tu haces o no haces bla bla. Yo tenía miedo de que me pudieran dejar de amar y eso llevaba a mis relaciones a que cualquier capricho que tuviera la persona, yo lo tenía que cumplir con tal de evitar un problema, pero eso no fue lo más difícil. En realidad fue el hecho de que yo me criticaba, me sentía mal y culpable en caso de haberle fallado a cualquier persona que tuviera una relación conmigo.


Es de esas veces que ves focos rojos y los pasas por alto porque te sientes bien en esa relación ( y no, esto no sólo aplica con relaciones amorosas) ya sea porque te reconfortan, te hacen sentir que vales un poquito más de lo que vales en tu mente, etc. Fue hasta que platique con una amiga donde me di cuenta de cómo poco a poco movía todas mis relaciones a un punto donde me sentía sin valor, insuficiente, traicionada y más. Lo que más me dolió fue darme cuenta de que no eran los demás sino yo quien creaba ese contexto dentro de la relación, porque al final:



"La gente te verá como tu te ves a ti mismo"

- Gabriel Abascal



Dolió mucho darme cuenta que yo permitía que la gente me tratarán como yo me sentía. Si yo no me sentía valorada incluso conmigo misma, la respuesta no iba a ser distinta de parte de todos los demás. Porque lo que estás manifestando por dentro, se verá manifestado afuera; con la gente, los eventos que vives e incluso tu cuerpo físico. ¿No te ha pasado que estás enojado y llevas varios días así y de pronto te enfermas del estómago? ¿o que estabas enojado en la mañana y comienza una serie de problemas en todo el día que es imparable?

Nuestras decisiones internas afectan nuestro presente todo el tiempo, funcionan como imanes, como la ley de atracción.



Darme cuenta de esto fue un parteaguas de mi vida actual y creo un nuevo contexto en mis relaciones de hoy en día. Me di cuenta que antes de sanar mis relaciones, debía perdonar lo que yo tanto creía que estaba mal en mí y durante el proceso me di cuenta que no está mal decir NO cuando algo no me gusta, que es necesario poner barreras en lo que es correcto y lo que no para ti mismo. Que no está mal pedir respeto, aunque a veces pedirlo deba ser de las maneras más duras para que los demás lo entiendan. Entendí que existe una línea finita entre lo que es amar a alguien y complacer, así como también entre pedir y exigir.



Si no sabes dónde están esas líneas empezando por la relación contigo mismo, no hay forma de crear relaciones sanas... Se necesitó carácter para trazarlas y mantenerlas ahí sin que las rompa; y sí, a veces es posible que se muevan pero siempre y cuando sean para el bien y crecimiento mío y de la persona con la que estoy construyendo esa relación. ¿Corrí el riesgo de que me llamarán loca, desobediente y otras palabras que no mencionaré aquí? Sí, 100%, pero estuve dispuesta a pagar ese precio con tal de sentirme tranquila conmigo misma y con cada una de las relaciones que tengo.











Hoy al poder permitirme tener carácter y al mismo tiempo ser comprensiva, no significa que estoy pecando, ni que estoy siendo irrazonable con los demás. Escuchar y ser responsable tampoco significa que el trabajo de crear un tipo de relación cae únicamente sobre mis hombros, y pedir que los demás pongan de su parte no te va a catalogar en un horroroso ser humano. Se abren muchas oportunidades cuando caminas sobre la línea entre tu luz y tu obscuridad y a mí en lo personal se me abrió el mundo cuando me di cuenta que la solución de mis problemas estaba en mí y fue así como me propuse a trabajar mis emociones, mis reacciones, mi personalidad para darle lo mejor de mí a los demás.



Esto lo he dicho en la mayoría de mis posts y lo seguiré diciendo porque creo que es importante que todos estemos conscientes que para toda decisión habrá precios a pagar y que cualquiera que elijas, va a tener precios que estarás feliz con ellos y otros con los que no. Así que deberás estar preparado para tomarlos sabiendo que el resultado es por lo que lo estás haciendo.


Actividad
El camino no es nada fácil y como te podrás dar cuenta, mucha de la gente que creías que estaban contigo para apoyarte y cuidarte en este proceso para llegar a tu meta, podrán estar haciendo completamente lo opuesto. Quizá no es su intención o quizá lo hacen con toda la intención. Yo he experimentado ambas partes, gente que me quiso desilusionar porque para ellos lo que estaba haciendo estaba fuera de su rango de realidad y gente que yo apreciaba mucho y no querían verme tranquila o feliz porque simplemente no les parecía. Te seré honesta, ambas situaciones no son bonitas porque me sentí con duda de lo que hacía, no estaba segura de estar haciendo lo correcto y pensaba que quizá yo estaba siendo la mala del cuento. Pero fue mi mamá la que me dijo, piensa en todos los caminos que puedes elegir y aquel que te haga sentir paz y emoción, es el que debes de tomar. Si sientes dudas, que se aprieta tu estómago y una sensación de angustia, ahí no es. 
Así que cuando te encuentres en situaciones como estas en tu camino. Es cuando debes parar unos minutos y reflexionar, el resultado y todos los precios a pagar que hay en el camino en todas las áreas de mi vida, ¿valen la pena? y si la respuesta es un sí, ya sabes entonces lo que debes hacer. No significa que tengas que pedirle a la gente que se alejen de tu vida y no te vuelvan a hablar. Quizá en algunos casos esa sea la respuesta. Más no necesariamente debe ser así con todos. En mi caso muchos familiares quisieron tomar partido en las decisiones sobre mi futuro y no tuve que dejarles de hablar, solo les pedí respeto y que me amaran como soy, les dije que yo siempre estaría para apoyarlos y amarlos en todo momento pero que si tanto les afectaba el cómo yo tomaba decisiones de mí propia vida, tenían la opción de irse. Por muy fuerte que suene, jamás fui grosera, solo puse las cosas clarar y yo misma me impresione cuando todos me aceptaron y en realidad han apoyado en la mayoría de las veces.

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